Testimonio: Brian Carmona León

Voluntario en el área de Comunicación y Promoción de VIVA

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Una vez que mis ojos vieron el hermoso San Cristóbal de las Casas Chiapas, mi vida cambio…

Llegar  a un lugar mágico como San Cristóbal es algo hermoso, las calles son música en vivo por cualquier esquina, el aroma a café por los aires, la poesía recitada en algunos restaurantes, las personas de distintas nacionalidades caminando con una sonrisa de oreja a oreja, las artesanías de nuestros hermanos indígenas decorando de colores los andadores, la naturaleza enorme creando ese clima cálido a cualquier hora del día, con  todo eso ¿quién no se enamoraría?.

Pero todo ese que parece un sueño mágico es muy poco cuando conoces VIVA, el llegar a una casa que desde que abres la puerta se siente la armonía de equipo, una familia, y que personas de distintos países y estados te reciban con los brazos abiertos, con una gran sonrisa, como si nuestra amistad llevara años, eso es algo que nunca olvidaré de VIVA, cada uno de mis compañeros o hermanos de casa los llevo muy adentro de mi corazón, de verdad cada uno me dejó un recuerdo hermoso, ese par de españoles Omar el “Tío” con sus ocurrencias y chistes, Alba con su cariño y gran sonrisa; Jordi con su compañía a todas partes y su buena música, y claro los mexicanos siempre presentes Ale, ella me dió la bienvenida siempre sonriente (SIEMPRE),  Melissa que nos acompañó una semana y nos trajo la alegría a la Casa, Wendy con sus pláticas por la noche, su solidaridad y confianza, Nancy con sus conocimientos y buenos consejos, y claro la internacional Jeannette una gran aventurera, nos enseñó lo más bonito de Estados Unidos, que hay personas que ven a México como un paraíso, un gran ejemplo para los mexicanos que no valoran nuestra propia tierra, y claro, la llegada de Natalia y su gran  sentido del humor, una colombiana que pone muy en alto la alegría de su país, una gran amiga, viajera, soñadora, siempre con la mente para ayudar a terceros. Y no puedo dejar a un lado a las personas que hicieron este viaje algo hermoso, por siempre, mis compañeros de Universidad, Scott, Alexa, Jessica, Valeria y Luis, que este viaje nos unió e hizo que nuestra amistad creciera más, y crecieran más nuestras ganas de dar más por los demás.

El haber hecho mi voluntariado en Chiapas y la tarea que me asigno Darinel de visitar todos los proyectos con los que trabaja VIVA fue lo mejor que me pudo haber pasado, haber estado en Tierra Roja, Ángeles de Amor, Taller de Epífitas, Viva Tlaxcala, cada uno de esos hermosos lugares me dejo una enseñanza que nunca olvidaré.

Lo mejor de todo es saber que dejaste una huella en este proyecto, siento una gran felicidad de saber que mis fotos contagiaran las ganas a más personas para sumarse a este gran equipo de voluntarios.

Muchas gracias a todo el equipo de VIVA por llenar de felicidad mi vida.